Solía llevar consigo piedritas, tillos, plantitas y plantas (un arrayán regalado en la mochila), palitos... y cajas, cajotas, cajoneras; todo aquel objeto que le pidiera no ser abandonado a la interperie -porque si algo ya se sabe es que no todas las formas hablan, y que no a todas les gusta ser llevadas, sí, el primer paso era que la cosa pidiera-.
Después, debía estar muy atenta para saber dónde dejar los pasajeros, algunos solo querían ir a la siguiente esquina, algunos a un parque específico, al patio de su casa, o a la ducha. Recogerlos y dejarlos.
¿Se sentiría así el conductor de un tren?
Con las piedras la relación era especial y tenían una condición, debían ser dirigidas por los pies (libre de la intervención de las patitas superiores, o si se prefiere: no manos), se necesitaba una patada extremadamente delicada, casi una no-patada sino una caricia de transporte. Así, caminaban acompañadas cuantas esquinas la piedra quisiera. Esas tardes eran deliciosas. Solo piedra y niña en el mundo, el bosque era salvo.
Aun ahora, en ocasiones los objetos hablan. El tillo ayer la miró pensativa y no pudo evitar susurrarle: "tómame, vamos. Yo te hago compañía." Entonces, le sugirió que considerara que incluso las estatuas más cercanas a la perfección... siguen siendo estatuas y que las miradas deepblueocean con aroma klein están en otro tren.
El bosque está a salvo.
(cada uno de los tendones)
domingo, 20 de mayo de 2012
jueves, 3 de mayo de 2012
hay otras criaturas, Jonás
puedo pasar mis ocho tentáculos por tu cuello,
aprisionando tus venas con mis ventosas,
dejando una última inhalación -una-, antes de sumergir tu cuerpo entero 8 metros.
Es que tengo, como todos, el conteo en los 3 corazones,
y el deseo y la necesidad,
de sumergirte, 8-16-80m.
A tu voluntad el asfixiarte, por el abrazo mortal o por la desesperación de ser arrastrado a lo profundo.
A tu voluntad el emerger...
¿trajiste tu voluntad?
1
2
4
8
domingo, 8 de abril de 2012
sawabona
quisiera capturar el reflejo que se hace del mundo en una gota de lluvia
guardarlo indisolublemente en la retina, profundamente bajo la piel,
diminutos mundos, separados: cayendo-golpeteo-reventando
sin la tragedia de la duda ante la colisión
sin el temor retardante
sin el desvío provocado
rociarse, esparcirse, fundirse
para que por dentro me diera el respiro,
voluntad de entrega a la sinrazón
flacidez del desamparo
gozo del extravío
y me latigo
porque el microcosmos y la evocación de diseminarse
es otra estrategia para establecer lo "mítico"
- es la tonta costumbre de la renuencia al aquí
porque el microcosmos y la evocación de diseminarse
es otra estrategia para establecer lo "mítico"
- es la tonta costumbre de la renuencia al aquí
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
