Podría ser que estoy cansada, muy vieja o muy débil para trabajar en la colmena; podría ser que batí tanto y tan fuerte las alas que en un soplido agoté mis diez; podría ser que inmigré desde tierras lejanas, y al llegar el frío me alcanzó; podría ser que en la desértica frontera jugué a los mojados, y todavía arrastro esa ropa, lo despectivo y las balas; podría ser que en el 45 estuve en hiroshima, soy su mutación; podría ser que me quebró el llanto de la amazonía, que alcancé a huir cuando mi árbol (suelo-tierra-cielo) caía - ya no pude volverme a parar; podría ser que dejé a las otras en su "celda-casa", "calor de hogar" impertinentes ante "el fuego quema"; que, en mejor fortuna, me elegí, y a mis expectativas, para mí.
Podría ser que fui
el sueño de una niña que vivía en una cabaña, en el bosque de altos pinos verdes, enredaderas, líquenes, mariposas, polen y musgos, que una abuela a otra niña le contó el 21.06 de luna nueva. Podría ser que tu amante me envió con (para) tu carta, pero el camino la extravió; y que, también, venía a contarte un secreto... de esos de miel... pero se me descristalizó.
¡No! ¡Eso sí que no!
Yo no vine y no me fui con las patas vacías...
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a las 7am, con el Maxi encontramos a la gran abeja,
sus patas acurrucadas y su posible pasado |
me encanchó.
ResponderEliminarhoney, you! :D
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