martes, 18 de octubre de 2011

cap i cua

   
mi "las mil y una noches" vino con 860.
Tomé y dejé el libro en la mesa 141 veces en el transcurso del día (35 en la mañana, 1 al mediodía, 35 en la tarde, 70 en la noche), esperando que un milagro obre: que se completara.
Esa historia, esa en especial, no podía quedar cortada. ¡No debía!
Pero quedó.


encontré una vajilla rota (esa sí: mil y un pedazos) en la vía del trolebus.
Cristina los habría recogido, al menos habría dejado "un trocito dentro de su bota"
Dudé que algún ritual pudiera unirlos, así que los abandoné.

Shahrazad y el pecho en el agujero
temas de: el uso y el desuso, 
             
      del carácter transitorio de los eventos, de las cosas. 



se me han ido las ganas, pero eso - tal vez - es solo una "ganancia secundaria"



No hay comentarios:

Publicar un comentario