viernes, 18 de marzo de 2011

I feel...&...

A ver si, al escribir, toda la bulla interna se calla; hoy es un estado sonámbulo; ni dormida, ni despierta, ni lúcida, ni inconsciente. Hay un cierto dolor al que no puedo identificar, aún menos lo puedo describir; no sé de dónde aparece, con profundidad y dureza me arrolla. Eso, sí, eso lo siento: tirada en el piso, no movimiento, no intención ni voluntad de uno; especie de reposo, fingido. Pretender que se detiene el "mundo real"  y, así, se me deja respirar.
¡Asfixia insoportable!.
He pensado que puede ser la asfixia del berrinche, como un niño pequeño que se suspende el aire hasta obtener su caramelo - descarto esa idea porque hay veces que no busco caramelo y, el placer estaría en no volver a inhalar.  Leí en un texto, encontrado al azar,  que el deseo de suprimir la vida es la tentación del demonio. Recordé que una amiga me llama(ba) así: "demoño". Entonces, sería mi propia tentación.  Pero yo sí quiero respirar, sólo que respirar de verdad. Eso sería: sentir el oxígeno recorrer mi cuerpo y que mi espacio es amplio para movimiento.
Como esas "ideas" tienen mucho contenido, elijo irme a dormir. Pero, en un libro de psicología, uno por ahí, se dice que el exceso de sueño puede ser manifestación de abulia, ésta última una característica de la depresión crónica. Entonces, ¿soy una depresiva crónica?
Si es que a una "deprimida" le hace feliz ver al gato en contemplación, sentir su cálida patita superior acariciar el brazo (pidiendo mimos), ver el sol traspasar una hoja, gotita de agua cayendo en el charco, el charco en sí, sonido de una risa, ojitos de nena abiertos ante la sorpresa, palabra amiga (eres linda) (dicha por alguien que conoce mis facetas, actuares-sensaciones-pensamientos),  entonces: "confieso que he pecado".
Con un buen amigo (desde la cercanía al ser) hemos fundado el "Asa 4000". Desde que soy parte del Club, reconozco un Dolor por Hipersensibilidad.  A mí el mundo me duele, no como una tragedia, no desde el pesimismo, sino como reconocimiento de que es difícil, contradictorio, abrumante, indiferente, bulímico, anoréxico, es histérico. En esta visión trato (fuerte y aún sin tangible resultado) de definir mi posición y mi actuar. Me cuesta. Me abruma. (Sísifo).
No puedo "andar" de autotentación y de abúlica a cada instante, así que me levanto. Doy pasos (algunos concentrados, algunos inconscientes, algunos pulsionales) y en la ruta encuentro otros caminantes... Ahí se comprueba la frase: De todo hay en la viña del Señor.
Hoy andaba sonámbula. Día en que es preferible el sueño... a sacar mi guadaña del armario. Tal vez sea parte de mi "hipersensible depresión crónica", pero hay unos días en los que quisiera cortar cabezas (y partirlas, desmenuzarlas - ver su nada - y esparcirlas) a algunos de esos "de todo". Me desagrada el comentario impertinente, la mentira en su sitio, la adulación, el chantaje, el discurso barato, el coqueteo de cajón, el desgaste de palabras, la estrategia divide y vencerás; esa frase (vacía) de: soy buen tipo... esa frase me quita el oxígeno.


El mundo duele y de todo hay... 
si no fuera por mi cama...  ese tarado del charlesmanson estaría orgulloso de mí.







Ayer empecé a leerlo. El lo dijo así:

Tengo que escoger lo que detesto - o el sueño, que mi inteligencia odia, o la acción, que a mi sensibilidad repugna; o la acción, para la que no nací, o el sueño, para el que no ha nacido nadie.
      Resulta que, como detesto a ambos, no escojo ninguno; pero, como alguna vez tengo que soñar o actuar, mezclo una cosa con la otra.
Fernando Pessoa - Libro del desasosiego


1 comentario:

  1. Muerte: no creo en ella porque no estás ahi para saber què ha pasado. No puedo decir nada sobre lla porque no estoy preparado para ello.

    Libro al azar: Mi filosofia de A a B y de B a A . Andy Warhol

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