¿Cuestión de sentarse no más,
de escribir sin parar hasta que todo tome forma?
Pero, si lo que me detiene es justo eso: “la forma”,
el mutante en que se convertirán las cosas que siento cuando las ponga en palabras.
¡Y, puf, fue ahí que empezó!
Cuando expurgué al mutante descubrí algo más poderoso, vi la raíz de mis quejas, de mis problemas, de todos mis conflictos y, claro, la justificación de todas mis cobardías. Ahora, estaba cara a cara con el Miedo. De hecho, es Mi Miedo (en negrilla porque han de saber que es personal, intransferible, mío y de nadie más - como la posesividad que siente ese terco Gollum a ese estúpido Anillo) y resultó un incansable acompañante - a dondequiera que voy y, si por él fuera 24/7 - que gusta de ponerme a dudar constantemente de capacidades y de fuerzas internas.
Para aquietarlo un ratito, le doy el discursito (como se les ha dado a algunos países para que firmen el Protocolo de Kyoto) con toda la ceremonia previa: convoco a las contrapartes, recibo a las delegaciones,le preparo unas bonitas diapositivas, le hago traducción simultánea a inglés, a francés, un precario italiano y "se-hace-lo-que-se-puede" alemán, incluso, aprovecho el momento ideal - luego del coffee break/lunch/coffee break otra vez. Y, entonces, zás que le digo:
"más que capacidad en la vida, el asunto es dejar sentir al corazón,
cuando éste siente de verdad, todo se puede hacer."
Pero, tal cual algunos no signatarios de Kyoto, el miedo/mi miedo se niega a ceder, se rehúsa a firmar el pacto de buena convivencia. Ahí, me pongo firme y empiezo la argumentación:
"llegar a esta lección me ha tomado noches de insomnio, de ansiedades, de desesperación y una "por-un-lapso" firme idea de divorciarme de mí misma."
"No seas necio que la vida, a la fuerza, me está enseñando (de hecho, nos enseña: a vos-miedo y a mí-loca) que esas barreras de protección que construí (por y con vos) ya no son útiles. Ahora, a este paso darle prisa y empezar la demolición."
"¡Que hable el corazón!"
Y él, por supuesto, contra-argumenta y ataca por lo bajo; burlándose señala la idiotez de querer derrumbar una fortaleza de 30 años de construcción (pegada con cemento, barro, engrudo, brujita, DHL, cemento de contacto, aceite de coco y barniz y, hecha con: lodo, ladrillo, arena - de desierto, no la de playa - madera de abedul y encima puesta CONCRETO) con el triste pico y la escuálida placa, puf, digo: pala (porque hoy no es martes y no me toca dejar el auto) que ahora poseo como herramientas.
Luego, toma fuerza, pone tono de "no seas estúpida" y me remeda:
"¡Que hable el corazón!"
Yo termino sintiéndome como país "del tercer mundo" en reunión del G8, con el discurso desbaratado y proclamando:
¡Que viva el Sistema y que siga la Contaminación Ambiental!
Ai laik it, very much. Trata de hacerlo más esncillo para que sea entendible, pero BAJO NINGÚN CONCEPTO cambies tu estilo. Lo valioso es que es tuyo!
ResponderEliminar