domingo, 8 de abril de 2012

sawabona


quisiera capturar el reflejo que se hace del mundo en una gota de lluvia
guardarlo indisolublemente en la retina, profundamente bajo la piel,

diminutos mundos, separados: cayendo-golpeteo-reventando

sin la tragedia de la duda ante la colisión
sin el temor retardante
sin el desvío provocado

rociarse, esparcirse, fundirse

para que por dentro me diera el respiro,
  voluntad de entrega a la sinrazón
flacidez del desamparo
gozo del extravío


y me latigo
porque el microcosmos y la evocación de diseminarse
es otra estrategia para establecer lo "mítico"
- es la tonta costumbre de la renuencia al aquí    


domingo, 26 de febrero de 2012

maximilianamente imagino... y te acaricio



To: Max

We're gonna always be "Ours"



en su Barranco los seres son y no son, pueden y no pueden ser a la vez, y si bien la descripción suele ser precisa, tiende a realizarse sobre todo a través de la sugerencia, la insinuación, el detalle que aspira a la independencia respecto del conjunto.
Todo es ambiguo en La casa de cartón: los personajes confunden sus estilos y personalidades, los elementos argumentales terminan todos (salvo la vida de Ramón) en suspenso, el paisaje se remite casi siempre a los mismos elementos descriptivos, las propias meditaciones parecen remachar sultilmente un mismo argumento, que no es racional sino intensamente emocional.

La casa de cartón

Martín Adán


Emocionadamente, aav.