viernes, 24 de septiembre de 2010

Xtreme Information 2010 Tour

"Dejarse llevar por la corriente de la Vida... Ligeros de Equipaje"

El martes alguien nombró la frase: Ligero de Equipaje... y me acordé, me acordé de que ese era el norte en el modus operandi hace un tiempo. Y, claro, a falta de praxis: el olvido.

Pero,
(ante toneladas de información zippeadas en una semana,
con las sensaciones a flor de piel, a media palabra,
a omisión de palabra, a "mal" dicha palabra, a amable gesto - confuso gesto),
sólo se me ocurrió buscar el libro que en "aquellos días" me dio luces.

¿Cómo vaciarse de tanta información?
¿Cómo soltar las maletas y hacer sólo un pequeño kit de elementos básicos?

Esto ayudaba y, cuando baje de pensamientos a 240km/h, ayudará:

- Buena experiencia del pasado:
Si toma una hermosa experiencia del pasado y la encierra en un castillo de plata, llevándola consigo mientras camina, entonces: no atención a los pasos dados por abrir el castillo para darle una ojeada; y lo que hay adentro ¡no es tan bueno como la experiencia cuando, en sí misma, ocurrió!
Gracias a la experiencia del pasado, se destruyó el presente. Yo menos libre, menos vivo.

- Mala experiencia del pasado:
Es difícil, pero fue lección. Al decirlo, las primeras veces, había enojo, mucho enojo. Y eso está bien, quedarse enojado. Eso es honestidad. Con el tiempo, viene la aceptación, lo doloroso pesará menos y será acogido. Yo más libre.

- Quienes amé en el pasado:
Una nueva vida puede doler, pero si ya dispuesto a dejar ir a quienes ya no están (por separación o muerte):
"tuve suerte de encontrarte en mi vida; cómo te agradezco. Ahora, adiós tengo que marchar. Si me apego a ti, entonces no aprenderé a amar de verdad. ¡Adiós!"

- Ansiedad
Encarar el miedo, amablemente, sin violencia, porque está adentro de nosotros - disfrazado de prevención.

- Apego
¡Que valioso eres para mí, te quiero y te amo pero no eres mi vida! ¡Yo tengo que vivir la vida, cumplir un destino distinto del tuyo!
Al inicio no se ven resultados, pero en algún punto - al menos - uno ya comienza a comprender que: amar es dejar ir;  amar es, también, dejarSE ir. ¡Amar es ser y estar, los dos, en libertad!




Un pájaro herido no puede volar, 
un pájaro que se apega a la rama de un árbol tampoco.

Quien las puso en el libro, hizo un ejercicio de conocimiento y construcción muy fuerte; trabajó en el Self con varias herramientas. De aquellos pocos que he leído y, ahí, sentido coherencia de palabra, sentimiento y acción. De apreciación personal: un Gran Buen hombre con lo mejor de oriente y de occidente:  Caminar Sobre las Aguas.-Anthony de Mello


¡LIGERA DE EQUIPAJE PARA QUE EL SER, MI SER, VIBRE...!



Pd.1- Alma mía, dime quien soy...
Pd.2- Y como le dije a mi amiga querida es esto de la introspección, del trabajo personal para la liberación, o armar una banda y hacerle al despotrique en abstracto.



martes, 14 de septiembre de 2010

Trick or treat...

Recuerdo que fue, aproximadamente, hace 9 años. Recuerdo que fue en el parque de la universidad. No recuerdo quién, ni recuerdo si eran sus palabras o citaba; en todo caso, las he anotado:

"A lo largo de la jornada tenemos que vencernos a nosotros mismos 10 veces
y eso produce un cansancio que es como opio para el alma;
10 veces tenemos que volver a reconciliarnos con nosotros mismos,
eso es amargo y el que no se ha reconciliado... duerme mal."

En aquellos días entendía las palabras, las sabía verdaderas.
Ahora son un modo de vida, momento tras momento vienen experiencias de "auto-vencimiento" y de "auto-reconciliación". ¡Qué tarea dura!


Pero me ha ayudado un "trick" facilitado por mi ex-terapeuta - ex porque, entre broma y verdad, me ha notificado que me remite a un experto graduado en Europa, a ver si los conocimientos de éste, formado en un prestigiosa escuela de psicoanálisis de Zurich, alcanzan con tanto inconsciente mío.


(Etapa Trick)
El truco fue rápido, sencillo y muy revelador para mí. Y es el siguiente:

El:   Vamos a imaginarnos que tu vida es un cuento de hadas.
Yo: (Con tono de ¿en serio?) Ajá
El:   (Con tono de paciencia) No te predispongas negativamente. Tomemos un cuento sencillo para que te sea más fácil.
Yo:  (Con tono de "ya bueno") Ajá 

El:    Llega el príncipe azul a rescatar a la princesa, sacarla de la torre donde es prisionera del dragón. Describe cómo es el príncipe, cómo la princesa y cómo el dragón 
Yo:  El príncipe no lo puedo describir físicamente. Sé que es bondadoso, gentil, de amplia sonrisa y de gran fortaleza; ya ha aprendido que fortaleza no es lo mismo que ser fuerte y, además, sabe cómo y cuándo hacer uso de ella. Sabe bien sobre cuidarse a él, cuidarme a mí, cuidar a los demás y aún mejor, sabe cuándo hacerse a un lado por tema de respeto al libre albedrío - suyo y de los demás.
Yo:   La princesa soy yo. Hay días en que se siente un poco aislada en esa torre (cuando es para sí) y hay otros en que disfruta, precisamente, de eso (cuando es en sí). Le teme al dragón pero también le tiene afecto porque sabe que él (dragón) la está cuidando - a su manera.
Yo:   El dragón muta de forma. A veces es pequeñito y tierno; a veces es grande - como las imágenes de dragones occidentales que todos tenemos. Y otras veces es una sombra negra enorme, ahí es cuando más hay que temerle porque está enojado.

El:   Muy bien. Ahora, dime en tu vida real quién identificas con cada personaje.
Yo:  (Como estábamos en asociación libre, respondí sin pensar)
El príncipe: soy yo
La princesa: soy yo
El dragón: soy yo 

En ese momento, se armó un silencio espeluznante en la sala. 
Mi psique no podía creer lo que había escuchado salir de mí. 

(Etapa Treat)

Estremecida, luego de algunos minutos, empecé a reconocer que era:
mi enemiga/cuidadora (por lo del dragón), 
mi salvadora/protectora (por lo del príncipe), 
mi rehén/desprotegida (por lo de la princesa). 


En específico, el conflicto surgió cuando me di cuenta que actuaba en mi contra y a mi favor y todo eso, a la vez.


(Más silencio en la sala).

Y, cuando me sentía colapsar, surgió la luz.

Si no hay más príncipe salvador que: yo misma, y no hay más dragón horrendo que impide mi salida que: yo misma, y no hay más princesa desvalida: que yo misma... Ergo, la respuesta siempre estuvo en mí misma. 
¡Sí, el tema era la cuestión de la mismidad!

Ahora, tenía la capacidad de conocerme, más valioso aún: de re-conocerme cuando esté actuando en un determinado papel y darle la importancia justa, no más ni menos. 

En ese preciso punto sentí que el dragón ya no quería su forma de sombra negra. Decidía quedarse con la de ourovourus. El enemigo ya no era enorme. Y yo, claro, tenía que hacer algo ante tal descubrimiento, tenía que plasmarlo...Pronta y solícita decidí: tatuarme un bonito dragón (jajaja, para mí el simbolismo sirve)

A parte de la "acción tatuadora" decidí compartir la experiencia por si alguien necesitaba encontrar sus propios personajes; y, en varias conversaciones, mis amigas se descubrían como sus propias amigas-enemigas.

Vencerse y reconciliarse: ¡no! ¡no es tarea fácil!
Pero, es de utilidad saber a qué se enfrenta uno.
Y siendo benignos - sin caer en la falsa consolación - se hace necesario aceptar que no resulta un camino/conocimiento/re-conocimiento fácil para la mayoría de los mortales.
Y aunque, por ahora, se duerma mal... lo bueno, es que estamos en el camino.

Pd.- Por si acaso esta no es una nota auspiciante de tatuajes; ahí sí, cada uno escoja su forma de plasmar lo que encuentre en su interior. Y si mismo se decide por un tatuaje, hágalo a escala, no como yo que ocupé "todo el lienzo que Dios me dió".